Lluvia de estrellas, mi cuento honorífico

Siempre hay concursos de todo tipo, un par de veces concurse para ganar entradas para un concierto, obras de teatro y cosas por el estilo. No me puedo quejar gran parte de la veces he ganado las añoradas entradas y disfrutado como nunca del espectáculo.

 Pero un día me enteré de un concurso de cuento corto relacionado con las estrellas. Uno de los premios era un libro de astronomía muy interesante. Tengo una sobrina chica aficionada a la astronomía. Así que decidí probar suerte y ganar ese libro para ella. Algunos de mis amigos les gusta como escribo y me han motivado a que escribir y compartir. Es por eso que hace unos años  me decidí a crear  este pequeño blog donde escribo muy de vez en cuando.  Más que nada mis propias experiencias, cosas que he vivido. Mi vida a estado llena de sucesos poco comunes y esa vivencias las he  ido transformando en cuentos.

Bueno como les contaba, decidí  participar en el concurso literario de un cuento corto. Para ganarme el libro. Aunque no estaba segura de que me lo ganaría, pero lo intentaría. A demas sería la primera vez que pondría a prueba mis dotes literarios. 

Escribí mi cuentito y lo envíe . Pasarón los días y me olvide por completo del concurso, cuando un día llego un correo extraño en que me felicitan y decía  que gane una mensión honrosa en un  concurso, al principio pensé que era un spam o algo así . Y luego me acorde de que se trataba. Me puse tan feliz, no me gane el libro pero gane una mensión honrosa y de regalo me enviarón un planiferio estelar y varias laminas de galaxias y estrellas. Que feliz me sentí, tal vez nunca llegue a escribir un libro o una columna en un diario famoso. Pero ese pequeño reconocimiento fue un nobel para mi. Después que ha pasado un tiempo decidí  compartir mi cuento honorífico  con ese lector anónimo que rebota en mí blog.  Y este es el cuento que me tuvo tocando las estrellas por varios días. Espero les guste.

Lluvia de Estrellas

En las noticias dijeron que esa noche habría una lluvia de estrellas. Las imaginé cayendo coquetamente
sobre árboles, edificios y gente. Millones de estrellas, doradas y plateadas. Tomé mi bicicleta y me fui
al San Cristóbal. El guardia me indicó que el parque estaba cerrado. Puse cara de gato con botas y me
dejó pasar. Subí hasta el anfiteatro. El cielo estaba luminoso, pero no por las estrellas, sino por los
grandes focos de la ciudad. Desde el cielo no llovieron las estrellas, pero en el suelo vi mil de ellas.

estrellas

Anuncios

Gracias por tu tiempo

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s