Un Pequeño Espiritú del Bosque

En el campo donde crecí siempre estuve rodeada de animales. Cada mañana me despertaba el mugir de las vacas y el balido de los corderos, me gustaba acariciar a los pequeños su piel era tan suave. El campo tenia pequeños bosques de hualles o raulís, canelos, coigues, quilas, el suelo estava cubierto de helechos yo me deslizaba por entre los arbustos y me introducia en el monte como le llamaban mis abuelos y mis padres, me gustaba sentir la textura de las hojas, la corteza de los árboles, el olor a maderas y suelo humedo. Yo jugaba a que era una exploradora y cazaba tigres, era mi juego de niña acompañada por mis perros nos ibamos a explorar y siempre descubria algo nuevo, una nueva planta, un nuevo árbol, un pequeño ratón que me asustaba, o una culebra que me hacia gritar y desistir de mi exploración, y para la próxima exploración tenia mas cautela si pasaba por troncos viejos y secos.
En uno de esos dias en que andaba explorando mi entrañable selva valdiviana junto a mis fieles perros, sentimos unos pasitos las ramas sonaban y las hojas crujian en el suelo, los pasos mas que pasos eran de una carrera, me asuste un poco no conocia los pasos de ese animal que sera? me quede quieta y a mis perros di la orden de no moverse, luego frente a nosotros por debajo de los arbustos paso un animal pequeño de color café con unos cachitos pequeños parecia un pequeño cabrito, paso tan rápido que pense era un espiritu como me decia un viejo trabajador que no me meta tanto en el monte que ahi habian espiritus, pero yo no le hacia caso porque sabia que eso me lo decia para que yo tubiera miedo. Ese día conocí al pudú y de ahí me dedique a buscarlo, deje de buscar tigres. Entraba en el bosque aveces encontraba su rastro y lo seguia pero siempre se me perdia en el barro , lo escuchaba correr, buscaba su casa, pero en las quebradas no me atrevia a seguirlo la densidad de la vegetación me impedia el paso.
Una tarde al regresar de mi exploración derrotada porque una vez más no pude capturar al espiritú del bosque, mi papá me llamo con un tono de voz fuerte, yo pense huuyy me va a retar de nuevo, mis padres me retaban cada vez que me perdia en mi mundo de exploradora, porque les preocupaba que me pasara algo pero aparte de las culebras que sorpresivamente me asustaban gran peligro no habia ademas siempre me acompañaban los perros, mi papá insistio llamandome y yo me asome al patio donde estaba él sonrió y me dijo te tengo una sorpresa ven y me mostro un barril de madera que se utilizaba como casa para que un animal pequeño se protegiera del frio o la lluvia, yo con desconfianza me fui acercando, con cuidado me advirtio mi papá, el barril estaba cubierto de fresco y verde pasto mire dentro de el y vi algo que comia unas rama de maqui, que es? pregunte con temor, miralo bien me dijo mi papá no lo podia creer! era un pudú el espiritu del bosque a solo centimetros de mi y mirandome tranquilamente. Estava con el rebaño de ovejas pastando y cuando mi papá llevo a las ovejas al corral el fue entremedio del rebaño así fue como llego a la casa. Era mas docil de lo que pensaba se dejo acariciar, pase mi mano por su pelaje que era muy brilloso y aceitoso.
Se quedo unos días en casa yo lo alimentaba y jugaba con el me gustaba acariciarlo y abrazarlo así como llego se fue el pequeño espiritu del bosque.
pudu
El Pudú: es el más pequeño de los ciervos de América. Su tamaño es de 40 cms. A la cruz y su peso es aprox. De 10 Kg. Son herbívoros, rumiantes y su dieta es comúnmente herbívora. La hembra da a luz una única cría de color rojizo pardo con rayas blanquecinas en el lomo y los muslos, las que desaparecen a los tres meses de vida. Este animal se caracteriza por ser muy tímido y medroso, saliendo sólo de noche en busca de alimento. Su caza indiscriminada lo ha convertido en una especie con serio riezgo de extinción.

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3 pensamientos en “Un Pequeño Espiritú del Bosque

    • Me alegra mucho! que te gusten mis historias, que mas que cuentos son hechos reales de mi vida, alguien me dijo porque no lo compartes, y ahí decidí crear este blog, aunque por falta de tiempo no le he dado el suficiente tiempo… como dije anteriormente me motiva a escribir y dedicar un poquito mas de tiempo. Muchas gracias!!! por compartir.
      saludos! de colores mariposeros 🙂

  1. Pingback: UN PEQUEÑO ESPIRITU DEL BOSQUE (Relato corto) « LA BOLSA DEL MERCADER

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